El Mercurio (Edición Especial)Tecnología aplicada fortalece la seguridad vial y la salud ocupacional en faenas de alto riesgo
En un contexto de operaciones cada vez más exigentes, la industria minera avanza en la incorporación de innovaciones orientadas a la prevención.
Seguridad minera:
La minería chilena enfrenta un nuevo ciclo de crecimiento marcado por la demanda global de minerales críticos como el cobre, el litio y el cobalto, junto con una cartera de proyectos que supera los US$ 83 mil millones para la próxima década.
En este contexto, el factor humano en la seguridad vial se ha convertido en un factor estratégico. La fatiga y la distracción explican entre el 15% y el 30% de los accidentes de tránsito en Chile, una cifra especialmente sensible debido a los turnos extensos, altura geográfica y condiciones climáticas adversas asociados con la minería.
“Hoy, la actividad enfrenta el desafío de mantener la continuidad operativa en entornos cada vez más exigentes, con estándares de seguridad que protejan a trabajadores y comunidades. El transporte es un eslabón crítico, con miles de buses, camionetas, camiones y maquinaria que circulan a diario tanto en faenas mineras como por rutas cordilleranas, zonas de clima extremo y caminos compartidos con localidades rurales”, señala Mario Yáñez, CEO de GPS Chile.
Frente a este escenario, soluciones como sensores de fatiga y distracción permiten analizar en tiempo real el comportamiento del conductor mediante cámaras internas, detectando bostezos, parpadeo excesivo, desvíos de mirada o uso del celular. Estas alertas se transmiten tanto a la cabina como a centros de monitoreo, integrándose con datos de velocidad, geolocalización y telemetría para un análisis predictivo. “En operaciones mineras, los clientes reportan reducciones cercanas al 10% de los incidentes —mientras que en otras industrias, las bajas llegan al 30% o 40%—, gracias al manejo centralizado de alertas y la posibilidad de intervenir en tiempo real”, asegura Yáñez.
Otro desarrollo tecnológico son los copilotos virtuales, diseñados para operar en zonas sin conectividad, una condición frecuente en rutas cordilleranas. Estos sistemas almacenan información local y emiten alertas por voz al aproximarse a curvas peligrosas, escuelas rurales, zonas residenciales, pasos de fauna o áreas de derrumbe, reforzando los límites de velocidad incluso fuera de faena.
La tendencia global en minería es la operación integrada y la gestión centralizada del riesgo. En seguridad vial, esto se logra a través de centros de monitoreo que operan como torres de control, integrando telemetría, GPS, cámaras, sensores de fatiga, sistemas ADAS y alertas de copilotos virtuales. Lo anterior permite validar eventos en menos de tres minutos y coordinar respuestas rápidas, explica el CEO de GPS Chile.
Exoesqueletos pasivos e IA previenen lesiones
Los trastornos musculoesqueléticos continúan liderando las estadísticas de enfermedades profesionales en Chile. De acuerdo con la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), el sobreesfuerzo físico y la manipulación manual de cargas se mantienen entre las principales causas de calificación de enfermedades profesionales en el país.
En este escenario, los exoesqueletos industriales pasivos comienzan a consolidarse como herramientas clave, ahora potenciados por el uso de inteligencia artificial (IA), explica Vicente Sepúlveda, gerente de Integración Tecnológica en Seguridad y Salud Ocupacional de AndesLevers. El elemento diferenciador —indica— está en la integración de IA. “Nuestros exoesqueletos tienen una base científica robusta, asociada a estudios electromiográficos desarrollados en los principales centros médicos del mundo. Sin embargo, todas las condiciones laborales son distintas y ahí es donde entra la inteligencia artificial”, señala. Y detalla que mediante sensores externos IMU, la tecnología permite capturar datos biomecánicos asociados a los movimientos reales que ejecutan los trabajadores en terreno.
A través de software e inteligencia artificial, esta información se analiza antes y después del uso del exoesqueleto, permitiendo medir de forma objetiva la variación del esfuerzo físico.
Este modelo cobra especial relevancia en sectores como la minería, donde los estándares de seguridad y salud ocupacional son cada vez más exigentes. En esa línea, AndesLevers ha implementado esta tecnología en el proyecto El Pachón, de la multinacional Glencore, el mayor desarrollo minero en curso en Argentina, con una inversión estimada de US$ 9.500 millones, según información pública de la compañía. La startup chilena desplegó exoesqueletos en 2024 y capacitó a los equipos en 2025, incorporando mediciones basadas en IA para reducir la fatiga muscular y el riesgo de lesiones.
De acuerdo con validaciones internas de la empresa, esta combinación de exoesqueletos pasivos e inteligencia artificial permite reducir entre un 20% y un 26% el riesgo de desarrollar una enfermedad profesional, alineándose con los objetivos de prevención promovidos por la Suseso y las mutualidades de seguridad.
Los exoesqueletos industriales pasivos comienzan a consolidarse como una herramienta clave, ahora potenciados por el uso de inteligencia artificial.
María José Vásquez
Seguridad minera:
La minería chilena enfrenta un nuevo ciclo de crecimiento marcado por la demanda global de minerales críticos como el cobre, el litio y el cobalto, junto con una cartera de proyectos que supera los US$ 83 mil millones para la próxima década.
En este contexto, el factor humano en la seguridad vial se ha convertido en un factor estratégico. La fatiga y la distracción explican entre el 15% y el 30% de los accidentes de tránsito en Chile, una cifra especialmente sensible debido a los turnos extensos, altura geográfica y condiciones climáticas adversas asociados con la minería.
“Hoy, la actividad enfrenta el desafío de mantener la continuidad operativa en entornos cada vez más exigentes, con estándares de seguridad que protejan a trabajadores y comunidades. El transporte es un eslabón crítico, con miles de buses, camionetas, camiones y maquinaria que circulan a diario tanto en faenas mineras como por rutas cordilleranas, zonas de clima extremo y caminos compartidos con localidades rurales”, señala Mario Yáñez, CEO de GPS Chile.
Frente a este escenario, soluciones como sensores de fatiga y distracción permiten analizar en tiempo real el comportamiento del conductor mediante cámaras internas, detectando bostezos, parpadeo excesivo, desvíos de mirada o uso del celular. Estas alertas se transmiten tanto a la cabina como a centros de monitoreo, integrándose con datos de velocidad, geolocalización y telemetría para un análisis predictivo. “En operaciones mineras, los clientes reportan reducciones cercanas al 10% de los incidentes —mientras que en otras industrias, las bajas llegan al 30% o 40%—, gracias al manejo centralizado de alertas y la posibilidad de intervenir en tiempo real”, asegura Yáñez.
Otro desarrollo tecnológico son los copilotos virtuales, diseñados para operar en zonas sin conectividad, una condición frecuente en rutas cordilleranas. Estos sistemas almacenan información local y emiten alertas por voz al aproximarse a curvas peligrosas, escuelas rurales, zonas residenciales, pasos de fauna o áreas de derrumbe, reforzando los límites de velocidad incluso fuera de faena.
La tendencia global en minería es la operación integrada y la gestión centralizada del riesgo. En seguridad vial, esto se logra a través de centros de monitoreo que operan como torres de control, integrando telemetría, GPS, cámaras, sensores de fatiga, sistemas ADAS y alertas de copilotos virtuales. Lo anterior permite validar eventos en menos de tres minutos y coordinar respuestas rápidas, explica el CEO de GPS Chile.
Exoesqueletos pasivos e IA previenen lesiones
Los trastornos musculoesqueléticos continúan liderando las estadísticas de enfermedades profesionales en Chile. De acuerdo con la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), el sobreesfuerzo físico y la manipulación manual de cargas se mantienen entre las principales causas de calificación de enfermedades profesionales en el país.
En este escenario, los exoesqueletos industriales pasivos comienzan a consolidarse como herramientas clave, ahora potenciados por el uso de inteligencia artificial (IA), explica Vicente Sepúlveda, gerente de Integración Tecnológica en Seguridad y Salud Ocupacional de AndesLevers. El elemento diferenciador —indica— está en la integración de IA. “Nuestros exoesqueletos tienen una base científica robusta, asociada a estudios electromiográficos desarrollados en los principales centros médicos del mundo. Sin embargo, todas las condiciones laborales son distintas y ahí es donde entra la inteligencia artificial”, señala. Y detalla que mediante sensores externos IMU, la tecnología permite capturar datos biomecánicos asociados a los movimientos reales que ejecutan los trabajadores en terreno.
A través de software e inteligencia artificial, esta información se analiza antes y después del uso del exoesqueleto, permitiendo medir de forma objetiva la variación del esfuerzo físico.
Este modelo cobra especial relevancia en sectores como la minería, donde los estándares de seguridad y salud ocupacional son cada vez más exigentes. En esa línea, AndesLevers ha implementado esta tecnología en el proyecto El Pachón, de la multinacional Glencore, el mayor desarrollo minero en curso en Argentina, con una inversión estimada de US$ 9.500 millones, según información pública de la compañía. La startup chilena desplegó exoesqueletos en 2024 y capacitó a los equipos en 2025, incorporando mediciones basadas en IA para reducir la fatiga muscular y el riesgo de lesiones.
De acuerdo con validaciones internas de la empresa, esta combinación de exoesqueletos pasivos e inteligencia artificial permite reducir entre un 20% y un 26% el riesgo de desarrollar una enfermedad profesional, alineándose con los objetivos de prevención promovidos por la Suseso y las mutualidades de seguridad.
Los exoesqueletos industriales pasivos comienzan a consolidarse como una herramienta clave, ahora potenciados por el uso de inteligencia artificial.
María José Vásquez
Autor(es):
MARÍA JOSÉ VÁSQUEZ
El Mercurio (Edición Especial) Página:
4

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Página:
4

