DF SuplementoLAS OPORTUNIDADES PARA AUMENTAR LA PRESENCIA DE MUJERES EN LA INDUSTRIA DE DATA CENTERS
Su presencia en el sector sigue siendo menor, lo que se explica, en parte, porque no suelen optar por carreras STEM. No obstante, los expertos coinciden en que el Plan Nacional de Data Centers y el aumento de la inversión en infraestructura digital están generando un ambiente propicio para apalancar la equidad.
POR ANDREA CAMPILLAY
Según un informe de Colliers, hasta el segundo semestre del año pasado existían 33 data centers en operación en el país, un mercado que ha crecido a una tasa anual del 20% en la última década y que, se estima, triplicará su tamaño en los próximos cinco años. Sin embargo, a pesar de la expansión, la participación de mujeres sigue siendo baja. En el mundo, solo un 8% de la fuerza laboral en data centers corresponde a mujeres, según la Encuesta Global de Centros de Datos 2023 del Uptime Institute, una cifra muchísimo menor que el 28% registrado en la industria TI ese mismo año, según datos de Women in Tech Statistics. “La falta de referentes femeninos visibles en roles de liderazgo en estas disciplinas, sesgos implícitos en los procesos de selección y promoción y la percepción tradicional de que estas áreas están diseñadas para hombres”, están entre los factores clave que, a ojos de la gerenta general de la Asociación Chile Data Center, Catalina Achermann, explican esta brecha. “Queda mucho por hacer”, dice, mientras destaca que en los últimos años ha habido un creciente enfoque en la educación temprana con perspectiva de género, lo que podría impactar positivamente en el futuro.
Otro de los desafíos es la baja representación femenina en las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Según datos de la Subsecretaría de Educación Superior, en el proceso de admisión de este año la participación de mujeres en estas áreas alcanzó un 32%. Aunque representa un avance, sigue estando lejos del 50% establecido como meta en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Esto “se origina en estereotipos de género que desincentivan a niñas y jóvenes a optar por estas áreas de estudio”, explica la gerenta general de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información (ACTI), Luz María García, quien detalla que existe una percepción equivocada de que esta industria está “reservada exclusivamente para roles técnicos altamente especializados”. Bajo la perspectiva de la directora de recursos humanos de Cirion Technologies, Cintia Fernández, el tema cultural es clave para entender este déficit. “Desde que las mujeres somos muy pequeñas, en nuestros hogares no somos muy incentivadas a seguir carreras en rubros como tecnología o ciencia. Entonces, si no despertamos la curiosidad desde chicas, esto sin duda se traduce en un desinterés por explorar estas temáticas”, acota la ejecutiva, mientras enfatiza en que, si bien las mujeres pueden desarrollar cualquier trabajo, al igual que los hombres en los centros de datos, suelen encontrarse en mayor medida en roles técnicos, de gestión y operativos o marketing y en algunas ocasiones en el área de soporte técnico o diagnósticos.
Camino a seguir Al comparar cómo han avanzado otras áreas de la industria tecnológica, se ven diferencias. Por ejemplo, áreas como gestión de proyectos tecnológicos o ciberseguridad han tenido “mayor atención mediática y campañas de sensibilización”, observa García, y por eso han implementado más programas de diversidad e inclusión, además de iniciativas para formar y atraer talento femenino. Para aumentar la participación femenina, Achermann cree que el camino debe comenzar con la inversión en programas académicos y capacitaciones técnicas dirigidos a mujeres, a lo que añade la necesidad de visibilizar los logros de mujeres líderes y técnicas dentro de la industria. “Hay iniciativas que han ido marcando la pauta como el programa ‘Mujeres en Big Data’ de Samsung e Innovación en Chile, instancias que buscan atraer y capacitar a mujeres en habilidades tecnológicas avanzadas”, complementa Fernández. En ese sentido, la ejecutiva también resalta la importancia de crear redes de apoyo y comunidades de profesionales que “puedan ayudar a las mujeres a compartir experiencias y oportunidades” e implementar políticas que promuevan la equidad en el lugar de trabajo, la igualdad salarial y la promoción de mujeres a roles de liderazgo.
En el contexto chileno, la creciente inversión en infraestructura digital y el desarrollo del Plan Nacional de Data Centers “crean un ambiente propicio para integrar la diversidad de género en la industria”, destaca Achermann. A su juicio, aunque es largo el camino para llegar a una mayor inclusión en esta industria, recalca que las oportunidades están presentes y hay que tomarlas, para lo que es esencial que las empresas se comprometan con una agenda puntual y tomen acciones concretas que fomenten un verdadero cambio en la cultura organizacional. Una apreciación compartida por García, quien señala que la proyección local de incorporar 30 nuevos data centers en los próximos años no solo se traducirá en un crecimiento económico importante, sino también en una oportunidad para diseñar políticas y estrategias que incrementen la participación femenina desde las etapas iniciales de estos proyectos.
MÁS DE 22 MIL MUJERES POSTULARON A CARRERAS STEM PARA ESTE AÑO, LO QUE AUMENTA SU PARTICIPACIÓN DE 30% A 32% EN UN AÑO.
POR ANDREA CAMPILLAY
Según un informe de Colliers, hasta el segundo semestre del año pasado existían 33 data centers en operación en el país, un mercado que ha crecido a una tasa anual del 20% en la última década y que, se estima, triplicará su tamaño en los próximos cinco años. Sin embargo, a pesar de la expansión, la participación de mujeres sigue siendo baja. En el mundo, solo un 8% de la fuerza laboral en data centers corresponde a mujeres, según la Encuesta Global de Centros de Datos 2023 del Uptime Institute, una cifra muchísimo menor que el 28% registrado en la industria TI ese mismo año, según datos de Women in Tech Statistics. “La falta de referentes femeninos visibles en roles de liderazgo en estas disciplinas, sesgos implícitos en los procesos de selección y promoción y la percepción tradicional de que estas áreas están diseñadas para hombres”, están entre los factores clave que, a ojos de la gerenta general de la Asociación Chile Data Center, Catalina Achermann, explican esta brecha. “Queda mucho por hacer”, dice, mientras destaca que en los últimos años ha habido un creciente enfoque en la educación temprana con perspectiva de género, lo que podría impactar positivamente en el futuro.
Otro de los desafíos es la baja representación femenina en las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Según datos de la Subsecretaría de Educación Superior, en el proceso de admisión de este año la participación de mujeres en estas áreas alcanzó un 32%. Aunque representa un avance, sigue estando lejos del 50% establecido como meta en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Esto “se origina en estereotipos de género que desincentivan a niñas y jóvenes a optar por estas áreas de estudio”, explica la gerenta general de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información (ACTI), Luz María García, quien detalla que existe una percepción equivocada de que esta industria está “reservada exclusivamente para roles técnicos altamente especializados”. Bajo la perspectiva de la directora de recursos humanos de Cirion Technologies, Cintia Fernández, el tema cultural es clave para entender este déficit. “Desde que las mujeres somos muy pequeñas, en nuestros hogares no somos muy incentivadas a seguir carreras en rubros como tecnología o ciencia. Entonces, si no despertamos la curiosidad desde chicas, esto sin duda se traduce en un desinterés por explorar estas temáticas”, acota la ejecutiva, mientras enfatiza en que, si bien las mujeres pueden desarrollar cualquier trabajo, al igual que los hombres en los centros de datos, suelen encontrarse en mayor medida en roles técnicos, de gestión y operativos o marketing y en algunas ocasiones en el área de soporte técnico o diagnósticos.
Camino a seguir Al comparar cómo han avanzado otras áreas de la industria tecnológica, se ven diferencias. Por ejemplo, áreas como gestión de proyectos tecnológicos o ciberseguridad han tenido “mayor atención mediática y campañas de sensibilización”, observa García, y por eso han implementado más programas de diversidad e inclusión, además de iniciativas para formar y atraer talento femenino. Para aumentar la participación femenina, Achermann cree que el camino debe comenzar con la inversión en programas académicos y capacitaciones técnicas dirigidos a mujeres, a lo que añade la necesidad de visibilizar los logros de mujeres líderes y técnicas dentro de la industria. “Hay iniciativas que han ido marcando la pauta como el programa ‘Mujeres en Big Data’ de Samsung e Innovación en Chile, instancias que buscan atraer y capacitar a mujeres en habilidades tecnológicas avanzadas”, complementa Fernández. En ese sentido, la ejecutiva también resalta la importancia de crear redes de apoyo y comunidades de profesionales que “puedan ayudar a las mujeres a compartir experiencias y oportunidades” e implementar políticas que promuevan la equidad en el lugar de trabajo, la igualdad salarial y la promoción de mujeres a roles de liderazgo.
En el contexto chileno, la creciente inversión en infraestructura digital y el desarrollo del Plan Nacional de Data Centers “crean un ambiente propicio para integrar la diversidad de género en la industria”, destaca Achermann. A su juicio, aunque es largo el camino para llegar a una mayor inclusión en esta industria, recalca que las oportunidades están presentes y hay que tomarlas, para lo que es esencial que las empresas se comprometan con una agenda puntual y tomen acciones concretas que fomenten un verdadero cambio en la cultura organizacional. Una apreciación compartida por García, quien señala que la proyección local de incorporar 30 nuevos data centers en los próximos años no solo se traducirá en un crecimiento económico importante, sino también en una oportunidad para diseñar políticas y estrategias que incrementen la participación femenina desde las etapas iniciales de estos proyectos.
MÁS DE 22 MIL MUJERES POSTULARON A CARRERAS STEM PARA ESTE AÑO, LO QUE AUMENTA SU PARTICIPACIÓN DE 30% A 32% EN UN AÑO.
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