ChilevisiónHospitales enfrentan escasez de insumos médicos
- Blanca Espinoza, Federación Nacional de Trabajadores de Salud
- Eduardo del Solar, Asociación Proveedores de la Salud
- Roxana Guajardo, Asociación Trabajadores Sótero del Río
- Juan Baez, Colegio Prevencionistas de Riesgo
- Rosa Oyarce, Exseremi de Salud
- Lorena Ramírez, Laboratorio Textil USACH
- Jessica Olivares, FENATS Hospital San José
Trabajadores denuncian falta de medicamentos, guantes y mascarillas por deudas hospitalarias, obligándose incluso a comprar implementos y exponiendo riesgos sanitarios. Todas estas denuncias las hemos hecho en medio de las discusiones por los recortes hospitalarios y los problemas de gestión. Hoy les vamos a mostrar una nueva investigación. Los propios trabajadores de la salud han debido comprar guantes y mascarillas para poder atender a los pacientes porque su hospital no le paga a los proveedores. El reportaje es de Felipe Robledo y María Fernanda Gándara. Cada vez que enfermamos, depositamos toda nuestra esperanza en un hospital. ¿Pero qué pasa si su hospital no tiene los insumos suficientes para atenderlo? ¿O qué pasa si el medicamento que usted necesita simplemente no llega? Cuesta llegar a fin de mes con los insumos. Eso pasa, yo creo, en todos los hospitales del país. Indagamos a los hospitales que no pagan a tiempo a sus proveedores desde medicamentos hasta el más simple guante quirúrgico, provocando que los insumos escasen. Tienen mala administración porque tienen falta de gestión. Tenemos de estas otras quirúrgicas que las tenemos que usar 12 horas seguidas. Investigamos las deudas de cada hospital y los insumos que escasean. Descubrimos que incluso los propios funcionarios compran sus guantes quirúrgicos para trabajar. Los analizamos en un laboratorio para descubrir si son idóneos o no y los resultados sorprenden. Nos hemos tenido que ver obligados a traer de nuestras casas, comprar nosotros. Cada día entran y salen miles de pacientes en un hospital, pero desde hace años el personal médico debe agregar un amargo ingrediente, la escasez de insumos médicos y medicamentos para atender. Tenemos de estas otras quirúrgicas que las tenemos que usar 12 horas seguidas. 12 horas usando una mascarilla porque aseguran no hay más. A ellas se suman guantes, cánulas y jeringas, solo por nombrar algunos de los insumos más básicos para un hospital. Tan básicos que suena inentendible que falten. ¿Esta mascarilla para cuánto es útil, Javi? Puede ser cirugía tras cirugía o unas tres horas. O sea, la están utilizando cuatro veces más de lo recomendado. Tenían que salir a conseguirse una mascarilla, una pechera, guantes. Ya de verdad que no entiendo cómo poder sostener esta situación. Detrás de esta carencia no suele haber un problema de abastecimiento, sino de gestión. Deudas con proveedores por pagos atrasados que terminan interrumpiendo el suministro Un síntoma que revela que el verdadero paciente es el propio hospital Enfermo muchas veces por una administración deficiente Que termina poniendo en riesgo la atención de quienes más lo necesitan Son las 9 de la mañana y vamos a ingresar al hospital Padre Hurtado Para poder hacer seguimiento a la situación que nos han denunciado por falta de medicamentos Aquí se ve todos los medicamentos que no están disponibles en el hospital Padre Hurtado A medida que transcurre la mañana a la farmacia del hospital Padre Hurtado en San Ramón Se le van acabando los medicamentos Al llegar a las 9 de la mañana existían solo 3 medicamentos sin stock Pero ahora a las 11 de la mañana este número aumentó a un total de 5 medicamentos Todos los medicamentos que están ahí son crónicos ¿Qué pasa con esos pacientes cuando no tienen medicación? ¿Tienen que comprarla afuera? Lo más probable que... Exacto, mediante van llegando los de stock, los van llamando. Quiebres de stock que afectan a los pacientes que esperan sus medicamentos y en medio quedan los trabajadores que deben lidiar con el problema. No solo son medicamentos, también reportaron la falta de reactivos que se usan para realizar algunos exámenes de laboratorio y todo por el retraso en el pago a los proveedores de estos productos. Por ejemplo, no tenemos algunos insumos que son los insumos que se ocupan en el laboratorio. Para hacer exámenes como los exámenes, por ejemplo, para toma de muestras, yo estoy dando hoy día lo que me alcance. Si hay una lista de 20 personas y las 20 llegaron, pero resulta que yo tengo para 10, voy a llegar hasta donde alcance. Hoy día no tenemos. Hoy día hay que pedirle a la familia que traigan, que traigan los artículos de aseo, que traigan los pañales. Incluso en algún minuto estuvimos con una tremenda baja de sábanas, de sábanas que son las sábanas que se le ponen a las camas. Por lo tanto, también se le tuvo que pedir a los familiares. Esta problemática es generalizada en todos los hospitales públicos. Hasta mayo, la deuda con los proveedores de la salud superaba los 80 mil millones de pesos. Hay hospitales que no tienen insumos, no tienen nada. Entonces, ese es el problema que se ha generado, que la deuda ha ido creciendo. Y hoy día es demasiado crítico esto. Yo no me puedo pelear con el único cliente que tengo, que es el Estado, ¿no es cierto? Entonces, y el Estado sabe esto y abusa en el pago, porque sabe que no lo vamos a demandar. Uno de los que más deuda ha acumulado con los proveedores este año es el Hospital Sótero del Río. Esto es bien frecuente y ha sido siempre que entre los servicios se te acabaron los guantes Tenís que pedir quién tiene WhatsApp, porque si el WhatsApp, siempre hay un WhatsApp que siempre funciona para toda hora ¿Quién tiene guante? Te consigue el guante, haces strike, yo te paso, tú tienes bolsa de... Porque hasta las bolsas de basura nosotros no quedaban en los turnos de noche Pero nos hemos acostumbrado también a manejar la pobreza, si eso también es una realidad A diario la situación es tensa ante un posible quiebre de stock. Tanto así que en el caso de los guantes quirúrgicos, que prácticamente se usan para todo en un hospital, son los propios funcionarios los que han tenido que comprar de su bolsillo para poder atender. Lamentablemente nos hemos tenido que ver obligados a traer de nuestras casas, Comprar nosotros un guante, te fijas, para hacer procedimientos, mascarillas. La falta de guantes, que es lo que uno dice, va a trabajar, dame los implementos para poder trabajar. ¿Es acaso lo único que están comprando por su cuenta? No. Nosotros tenemos que dejar de romantizar esto de la vocación de servicio, porque hoy día las compañeras nos señalaban que habían ido a comprar mascarillas, por ejemplo. Y yo digo, ¿y por qué tenemos que llegar a eso? Unos compañeros dijeron que tenemos que comprar las vías periféricas porque las que llegan no son de buena calidad. Pero ¿por qué tenemos que llegar a eso? La voluntad de trabajar a toda costa está, pero aquí surge un problema grave. ¿Acaso no están transgrediendo la norma sanitaria? Es el hospital el que debe proveer estos y todos los insumos médicos a los funcionarios. Insumos que están en el registro sanitario del Instituto de Salud Pública y del cual el centro médico debe hacer registro de recibo, entrega y uso. Si el trabajador llega a su propio elemento de protección personal, ¿dónde lo adquiere? ¿En la feria? ¿En internet? ¿Sabe si están certificados? ¿Si cumplen realmente eficazmente para protegerlo? ¿Qué pasa si este trabajador lleva voluntariamente su elemento de protección personal y se contamina? ¿Cómo reclamar? Si la normatividad establece sus reglamentos internos, sus procedimientos que tienen que ser entregados por el empleador bajo firma escrita, la recepción y la utilización del trabajador. Cuando un funcionario ingresa un insumo sin registro es casi imposible saber de dónde lo sacó. Yo no sé con qué está hecho ese guante o esa mascarilla. Si no tiene un paso por el Instituto de Salud Pública, ese elemento de protección personal puede ser de cualquier cosa. Yo te puedo decir que tengo un guante en estilo espectacular de la NASA y resulta que está hecho con una bolsa o un cubito. No, no corresponde. Por eso le digo que todos los materiales, los elementos de protección personal o de seguridad, tienen que otorgarlos el servicio, el hospital. Podría existir un riesgo sanitario porque no todos los guantes tienen la misma calidad, consistencia ni uso. Estos son los distintos tipos de guantes que pudimos conseguir en el mercado formal e informal. Vamos a analizarlos a un laboratorio para conocer si estos cumplen con la norma sanitaria o no. Realizamos pruebas de densidad, resistencia y elasticidad en dos laboratorios en la Universidad de Santiago, pero ya a simple vista se evidencian diferencias en los guantes. Mirando solamente las cajas, vemos que este está asociado a una normativa. Esto no presenta ningún tipo de rótulo como que están certificados o algo. Dice vinil nitril, que deberíamos entender que son materiales que se trabajan por separado. O es vinilo o es nitrilo. Es un poco tosco, medio áspero, no tan elástico. En general estos son de uso doméstico. Difícil pensar en un uso más quirúrgico. Esta máquina nos muestra cuánto se puede estirar cada guante. El rosado es el que compramos en una feria libre y se estiró 16 centímetros hasta romperse. Cortó antes, ¿viste? 16 centímetros. Y el azul es el que está aprobado y que se compra y distribuye en el Hospital Sotero del Río. Se estiró 20 centímetros hasta romperse. Cortó, ¿viste? Y no aplicó fuerza. Podemos apreciar que uno tiene mucha más elasticidad que otro y eso a la larga se puede transformar en una mejor calidad al uso. No sé si les ha pasado, han comprado guantes, uno se mete el guante y pasa de largo, o sea, se rompe inmediatamente. Eso significa que el guante tiene que tener una elasticidad y tiene que resistir una fuerza. Pero por más riesgoso que sea el comprar por fuera los insumos, Lo cierto es que muchas veces hacen falta porque muchos proveedores simplemente ya no están enviando. Varios ya no aguantan el no pago. No paramos de despachar. Lo que sí ocurre es que, por ejemplo, yo tengo socios que están en reestructuración judicial hoy día. Bueno, ese no puede licitar porque yo tengo que tener pagado todos los impuestos, tengo que tener pagado el IVA, las imposiciones, etc. Pero resulta que yo le pago el IVA a un señor que me paga después de 310 ese IVA. Entonces me tengo que ir a endeudar al banco para pagarle el IVA a quien me debe mucha plata. Esas empresas en su momento, claro, dejaron de despachar porque no tenían ni siquiera cómo pagar el transporte para ir a dejar. Así de simple. A veces no hay plata ni siquiera para transportar insumos. En el caso del Sótero accedimos a este reporte interno del Departamento de Finanzas. Aquí identifican a los 15 proveedores de insumos con los que tienen mayor deuda, que asciende a 8 mil millones, y a los 10 proveedores de medicamentos a quienes deben más de 5 mil millones. Si aquí hay problemas con el friki, con el van Buren, con el sótero del río, con el hospital Gran Benavente, Concepción, usted los va a ver que son históricos, son problemas que siempre han ocurrido. Acá el más malo de todos, el histórico aquí malo, el San José. Entonces, ¿por qué pasa en esos hospitales? Porque tienen mala administración, porque tienen falta de gestión. El hospital San José que nombra, cada cierto tiempo enfrenta crisis de insumos por no pago. Aquí también los funcionarios hacen malabares cuando escasean. Todos los meses tú vas quedando corto y vas pidiéndole a otro servicio. Pero eso también significa que el otro mes te lo van a descontar de tu pedido, de tu merma de insumos que tienes. También aquí dicen verse obligados a comprar insumos básicos y los más caros incluso los buscan en otros hospitales. Claro, tú te vas consiguiendo, pero hay insumos que si no hay en el hospital, no hay en el hospital. Y eso tú no tienes cómo conseguírtelos. Solicitamos una entrevista a los tres hospitales mencionados en este reportaje. El San José no envió una respuesta oficial, mientras que el Sótero del Río y el Padre Hurtado respondieron en un comunicado que ninguno ha registrado este año quiebres de stock por insumos o medicamentos y que la entrega ha sido normal. Este es el resultado de un problema estructural. Años de deficiente gestión y administración terminan trasladando el costo a quienes sostienen el sistema, los trabajadores, obligados a suplir por sí solos las carencias materiales y también a quienes dependen de este mismo sistema para recibir atención, los mismos pacientes.
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